11 de abril de 2002, golpe de estado fachista en Venezuela

Tal día como hoy, un 11 de abril del año 2002, la ultraderecha venezolana con la ayuda de el departamento de estado de los Estados Unidos llevaron a cabo un golpe de estado mediático que terminó en el derrocamiento del gobierno del presidente Hugo Rafael Chávez Frías por 48 horas, luego de lo cual el mismo pueblo venezolano rescató nuevamente el poder y se lo entregó a su legítimo presidente.

En el golpe de estado del 11 de abril, jugaron un papel preponderante los medios masivos de comunicación, quienes apartaron a los partidos políticos y se pusieron al mando de la operación para sacar a Chávez del poder.

Ese mismo día, el diario “El Nacional”, dirigido por Miguel Enrique Otero, tituló “La batalla final será en Miraflores”, mostrando cuál era el plan de los golpistas para ese día.

La ultraderecha llamó a través de sus medios a una marcha en contra del gobierno. Desde días y meses antes, se había bombardeado al pueblo venezolano con infinidad de informaciones falsas o distorsionadas en las que se intentaba plantar la matriz de un gobierno ilegítimo que ya no tenía ningún apoyo popular y que por lo tanto debía renunciar o bien sería derrocado.

A diario se transmitían cientos de comerciales de la llamada “Coordinadora democrática” en los que se exigía la renuncia del presidente Hugo Chávez y todos los altos cargos políticos, aun cuando la Constitución Nacional dice claramente que la renuncia por coacción no es legal.

Para ese día, 11 de abril, también había una marcha en apoyo al gobierno, y la marcha opositora no estaba autorizada a llegar hasta el Palacio de Miraflores para evitar la confrontación de ambos sectores.

Sin embargo, los líderes de la ultraderecha en aquel entonces, muchos de los cuales son los mismos que dirigen los partidos políticos de oposición actualmente, instaron a sus seguidores a avanzar en su marcha hasta el palacio presidencial, insistiéndoles en que ese día se saldría del gobierno.

Poco a poco, los instigadores que mandaban a la gente a marchar hasta Miraflores, se iban retirando de la marcha hasta no quedar ninguno de ellos dirigiéndola, de repente, un grupo de francotiradores escondidos en la cima de edificios, dispararon contra ambas marchas, la del chavismo y la opositora, cayendo decenas de personas con tiros certeros en la cabeza.

En ese momento, los medios culparon inmediatamente al presidente Chávez de haber ordenado la masacre del pueblo venezolano y que por lo tanto el gobierno había perdido legitimidad, el presidente Chávez mandó una cadena nacional de medios de comunicación pero los medios se negaron a trasmitirla, primero partieron la pantalla y luego sacaron definitivamente a Hugo Chávez del aire.

Luego, se presentó en todos los medios un video con el pronunciamiento de algunos generales que decían haberse revelado al gobierno nacional por haber ordenado el asesinato de civiles, e instaban a el resto de militares a no defender al gobierno.

En ese momento se trasmitió por RCTV y demás medios televisivos, un video de supuestas “ordas chavistas” que disparaban, según los medios, contra la marcha opositora, ese es el llamado video de Puente Llaguno*.

Seguidamente, los golpistas habían logrado su cometido, justificar el derrocamiento del gobierno de Chávez por la supuesta violación de derechos humanos, los militares golpistas, se hicieron de varios aviones caza F-16 de la Fuerza Aérea Venezolana y amenazaron con bombardear el palacio de Miraflores si el presidente no se entregaba.

Ante ese hecho, el presidente Hugo Chávez tomó una difícil decisión, él pensó que si se luchaba hasta el final como se lo planteaban quienes lo acompañaban, terminarían todos muertos y pasaría lo mismo que sucedió con Allende, por lo que prefirió mejor entregarse a los golpistas, pero sin renunciar a su cargo, para que los golpistas no tuvieran legitimidad.

Chávez fue llevado a una base militar en la isla de la Orchila, donde según narra más adelante, había un avión con siglas estadounidenses cuyos ocupantes pretendían, o bien asesinarlo, o llevarlo secuestrado fuera del país, cosa que algunos militares de esa misma base impidieron.

Mientras tanto, la oligarquía venezolana, junto a los dueños de los medios, la jerarquía eclesiástica y los militares golpistas, se reunían en Miraflores para festejar y repartirse los cargos que habían usurpado, y además desataban una “cacería de brujas”, persiguiendo y encarcelando a todos los dirigentes del partido de gobierno.

Se hizo un decreto en el cual se abolían todas las leyes, desde la Constitución Nacional para abajo, se le suspendían los cargos a todos los diputados, gobernadores, alcaldes, y todo aquél personaje electo por votación popular que apoyara al gobierno chavista.

Era tal la euforia de los golpistas, que no se percataron que esa multitud, la gran mayoría de venezolanos que habían puesto a Chávez en el poder y que querían que siguiera su mandato, se amontonaban en las calles para protestar y exigir la salida del dictador Carmona y la vuelta de Hugo Chávez.

Los pocos golpistas que se dieron cuenta de lo que sucedía, huyeron despavoridos del palacio presidencial, pero el resto de ellos fueron sorprendidos por la unión del pueblo y fuerza armada, que en conjunto apresaron a los sublevados y retornaron al país a la institucionalidad.

El presidente Chávez fue rescatado por un grupo de militares patriotas, que lo trajeron en helicóptero, ya para la noche del 13 de abril, recibiendo nuevamente su banda presidencial de manos de Diosdado Cabello, quien ocupó el puesto de presidente mientras Chávez era rescatado.

Chávez habló al pueblo con un Cristo en la mano, llamó a la calma y perdonó a los golpistas, hizo un llamado franco al diálogo, y poco después, se comenzó a descifrar el plan de los golpistas y cómo fue ejecutado.

Los tiradores de puente Llaguno no disparaban a la marcha como afirmaron los medios, un video que fue ocultado al público por los golpistas muestra que a lo que disparaban era a la ballena de la policía metropolitana, que era la fuerza de choque del alcalde mayor Alfredo Peña, quien la utilizó como su ejército particular para masacrar a los ciudadanos.

La identidad de los francotiradores, fue revelada por el propio reportero Otto Neustadtl de la cadena CNN que fue invitado a grabar el video de los militares golpistas llamando a desconocer el gobierno, según lo dicho por el reportero, los militares grabaron un ensayo de su pronunciamiento horas antes de que cayera el primer muerto, y ya allí hablaban de francotiradores y personas asesinadas.

Por estos hechos, hay jefes policiales encarcelados (supuestos presos políticos), personajes que se prestaron para matar a los ciudadanos, incluso de su mismo bando, como estrategia para derrocar a Hugo Chávez, pero no tomaron en cuenta algo, al pueblo venezolano que en su mayoría apoyó y apoya al gobierno revolucionario y que salió y saldrá cuantas veces sea necesario a defender sus derechos, su país y su constitución.

No me lo contaron, yo lo viví,

José Casa, 11 de Abril de 2015

*Puente Llaguno, claves de una masacre

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