Carta de Michael Moore a Donald Trump: TODOS SOMOS MUSULMANES

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Estimado Donald Trump:

Tú debes recordar que nos conocimos en noviembre de 1998 en la sala de huéspedes, el “cuarto verde” de una estación de televisión, para un programa de entrevistas en el que tú y yo estábamos programados. Estoy seguro lo recuerdas porque, después de todo, tienes una “¡memoria perfecta!”.  Antes de empezar el programa, la productora discretamente me dijo que tú estabas “nervioso” por tener que aparecer conmigo en el mismo escenario. La productora dijo que tú no querías que yo te “hiciera pedazos”; que querías estar seguro que yo “no iba a avergonzarte en público”. 

“¿Él cree que lo voy a tirar al suelo y lo voy a ahorcar?”, pregunté, perplejo. 

No,” respondió la productora, él simplemente se siente nervioso de estar con Usted.”

“¿Huh?. Jamás he conocido a ese individuo.  No hay razón para que él esté asustado,” dije. “En verdad, no sé mucho sobre él, otro que me parece que a él le gusta poner su nombre en cosas.  Voy a hablar con él, si Usted quiere”.

Y, como quizás recuerdas, así lo hice.  Fuí donde tú estabas y me presenté. “La productora dice que estás nervioso porque yo vaya a decir o hacerte algo durante el programa. Oye, no te vayas a ofender, pero yo casi ni siquiera sé quien eres tú.  Yo soy de Michigan.  Por favor no te preocupes — ¡tú y yo la vamos a pasar muy bién.!”

Parece que te tranquilizaste. Te inclinaste hacia mí y me dijiste, “Yo simplemente no quiero ningún problema en la entrevista y solo quise estar seguro que, tú sabes…  que tú y yo nos llevamos bién.  Que no fueras a fastidiarme mucho por algo ridículo.”

“Fastidiarte mucho”?  Me pregunté, ¿donde estamos, en tercer año de primaria? Me sorprendió como tú, que te autotitulas como un hombre fuerte del distrito de Queens de Nueva York, parecías como un gatito fácil de ser asustado.

Tú y yo fuimos y tomamos parte en el programa. Nada desagradable pasó entre nosotros.  No te tiré de los pelos, ni puse goma de mascar en tu asiento. Recuerdo que cuando salí del escenario, pensé de tí, “Que tipo tan cobarde y acomplejado”.

Y ahora, aquí estamos en 2015 y, como otros hombres Blancos rabiosos, estás asustado por un cuco que te quiere matar. Ese cuco, en tu mente, son los Musulmanes. No solo los Musulmanes que han matado, sino TODOS LOS MUSULMANES.

Afortunadamente, Donald, tú y tu gente ya no tienen el rostro de lo que los Estados Unidos es hoy en verdad. No somos ya un país de Blancos rabiosos. Aquí te van unas estadísticas que te van a poner los pelos en punta: el 81% del electorado que va a elegir su presidente el próximo año son o mujeres, gente de color, o jóvenes entre los 18 y 35 años de edad.  En otras palabras, no tú. Ni tampoco los que quieren que tú seas el líder de su país.

Por éso, en desesperación y locura, tú pides que se prohíba que los Musulmanes entren a este país.  Yo fuí criado en la creencia que todos somos hermanos y hermanas los unos de los otros, sin importar la raza, la creencia o el color de la piel. Éso quiere decir que si tú quieres excluír a los Musulmanes, tú vas a tener que excluírme a mí primero. Y a todos los demás seres humanos.

Todos somos Musulmanes.

Así como todos somos Mexicanos, todos somos Palestinos, todos somos Católicos y Judíos; y Blancos y Negros y de todos los colores de nuestra piel.  Todos somos hijos de Dios (o de la Madre Tierra o de lo que uno quiera creer), parte de la familia humana; y nada de lo que tú digas o hagas puede cambiar absolutamente nada de éso.  Si no te gusta vivir según estas reglas Norteamericanas, entonces debes ir a una de las salas de descanzo que hay en una de tus Torres, siéntate allí, y piensa sobre lo que has dicho.

Y déjanos solos al resto de nosotros para que podamos elegir a un presidente de verdad que sea tan compasivo como fuerte –por lo menos lo suficientemente fuerte que no sea tan quejumbroso y que no se asuste de un hombre con su gorra de Michigan en la cabeza sentado junto a él en el sofá de un programa de entrevistas de la televisión. Tú no eres fuerte, Donny, y estoy contento que pude ver personalmente y muy de cerca hace unos años atrás quien realmente eres tú.

Te guste o no te guste, Donald Trump… Todos somos Musulmanes.

Con mis mejores saludos,
Michael Moore

P.S. Pido al que lea esta carta que visite,   (http://michaelmoore.com/weareallmuslim), y que escriba esta frase: “TODOS SOMOS MUSULMANES” — y después ponga una foto suya con una pancarta hecha por Usted que diga, “TODOS SOMOS MUSULMANES” en Twitter, Facebook, o Instagram usando el hashtag ‪#‎WeAreAllMuslim‬. Yo pondré todas las fotos en mi página web y enseguida se las enviaré a Usted, Sr. Trump.  Siéntase libre de unirse a nosotros.

P.P.S. – Para firmar mi carta,  #WeAreAllMuslim, por favor vaya a mi página web: http://michaelmoore.com/weareallmuslim

Traducción libre del texto en inglés publicado por
Michael Moore, mmflint@michaelmoore.com,

hecha en REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Este mensaje le llega porque Usted está en la lista de REFUGIO DEL RIO GRANDE. Si no quiere seguir recibiéndolo, favor de enviarnos un mensaje pidiendo que borremos su subscripción.  Gracias.

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